Como parte del grupo Lufthansa, SWISS permite un transportín blando amplio en cabina de hasta 55 x 40 x 23 cm con un peso total máximo de 8 kg. En cabina las tarifas van de 65 a 125 € por zona, y las razas braquicéfalas están admitidas en cabina pero no en bodega.
En resumen
- Cabina. hasta 8 kg (perro o gato + bolsa blanda)
- Transportín cabina. flexible e impermeable, máximo 55 x 40 x 23 cm
- Tarifas cabina. 65 € Suiza, 80 € Europa, hasta 125 € largo radio
- Bodega. hasta 75 kg, tarifas de 80 a 380 € por zona
- Hocico corto. admitidos en cabina; no admitidos en bodega
- Requisito IATA 2026. aberturas de ventilación del kennel de bodega máx. 25x25 mm (perros) y 19x19 mm (gatos)
Ventajas en cabina y límites de edad
El transportín blando de 55 x 40 x 23 cm ofrece buen espacio longitudinal bajo el asiento, siempre que el peso conjunto no pase de 8 kg. El cachorro debe tener al menos 12 semanas (16 semanas para viajar a EE. UU.).
Se pueden llevar hasta dos animales pequeños del mismo tamaño en un único transportín si caben cómodamente y el peso total sigue dentro de los 8 kg.
Nuevos requisitos de bodega desde mayo de 2026
Para los animales que viajan en bodega, desde el 4 de mayo de 2026 SWISS exige que las aberturas de ventilación del kennel rígido IATA no superen los 25 x 25 mm para perros y 19 x 19 mm para gatos. Los contenedores que no cumplan esta malla son rechazados en facturación.
En itinerarios con tránsito en Zúrich o Ginebra se aplica un suplemento de 150 € por el servicio aeroportuario de manejo del animal.
Preguntas frecuentes
- ¿SWISS acepta perros en cabina?
Sí, perros y gatos de hasta 8 kg incluido el transportín blando de máximo 55 x 40 x 23 cm. - ¿Cuánto cuesta llevar un perro en SWISS?
En cabina cuesta 65 € en vuelos dentro de Suiza, 80 € en Europa y entre 105 y 125 € en vuelos intercontinentales por trayecto. - ¿SWISS permite razas braquicéfalas?
Sí en cabina dentro del límite de 8 kg; no están permitidas en bodega.
La plaza para el animal es independiente del billete y limitada por vuelo: confírmala con la aerolínea antes de pagar. Un billete comprado no garantiza que tu mascota suba a bordo.